Casi toda la gente conoce a alguien que participa de una forma u otra en el bello deporte del fútbol, como jugador, entrenador, dirigente o silbante. No dejamos pasar ningún fin de semana sin dejar de practicarlo.
Como muchos sabemos existe una gran variedad de ligas hispanas, las hay grandes, medianas y modestas, de todos colores, sabores y edades. Dentro de estas reflejamos de cierta manera lo que se hace a nivel profesional, tanto jugadores como los espectadores.
En ves de hacer “la ola” hacen otras cosas que le quitan sabor al caldo. Queremos imitar a nuestros ídolos y sentirnos como si estuviéramos en un Maracaná, o un Azteca, sin embargo las cosas a veces no sale como debería, hay que recordar lo sucedido en Colombia hace unos días, que desgracia.
Sin embargo no todo es sombra dentro del espectáculo futbolero, ya que el fin de semana pasado, localmente se jugaron muchísimos partidos a nivel amateur así como juvenil, federados y no federados, sin ningún contratiempo, los espectadores por la gran mayoría se comportaron a la altura.
Divirtiéndose y pasándola bien. El nivel de juego fue competitivo y se respeto a mi saber el espíritu del juego, por una gran mayoría de aficionados. Por otro lado dentro del fútbol profesional mexicano, no hubo tanto entendimiento para los silbantes, siempre he dicho que como en todo hay bueno, malo y feo, y esto no se puede cambiar es una realidad, punto. Ya veremos que pasara este fin de semana. Cuando estamos en nuestros campos localmente la apreciación del silbante es buena, a pesar de existir diferencias de opinión. Nuestra afición se esta educando mas cada día al entendimiento del juego y es en esto que se demuestra el apoyo a los silbantes, ya que sin estos tendríamos un caos de fútbol a nivel local.
Yo felicito a todos aquellos que ponen todo de su parte para el mejor desarrollo del fútbol dentro de nuestra comunidad. Quiero mencionar en esta nota que el día de ayer terminamos el curso de primer nivel federado de arbitraje y quiero que sepan que fue todo un éxito. Nuestros silbantes pasaron su examen, y están listos para lo que se les presente. Suerte.
Para cerrar recordemos que si existe disconformidad con el trabajo del silbante, siempre hay lugar para los desconformes para que aprendan la artesanía del arbitraje. Como siempre por el bien del juego. Saludos.
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